lunes, 2 de febrero de 2009

En vickytown...

Pues veamos estuvo medio extraño mi querido día sábado, como todos saben ya estoy acá en el lindo estado de Tamaulipas, y pues mi papá dijo que por la mañana iríamos a ver el rancho, que como dato está a una distancia considerable agregándole demasiadas curvas por la Sierra y hacemos como una hora de camino de Cd. Victoria, y pues ahí me tienen a mi despierta como a las 7 de la mañana con mi cara de tecolote lampareado, todo para que me dijera fíjate que ya no vamos hoy porque pues Chelo no trabaja el lunes y vamos con ella y bla bla bla… Y yo dije “a va me agrada la idea”, y pues como linda sobrina-no-sobrina que soy le marque a mi tía Ruth y le dije que si quería ir a desayunar conmigo y con mi queridísimo padre, y accedió gustosa la invitación, y pues fuimos a los ricos tacos de barbacoa, me cae que no hay nada mejor como unos tacos de picada, es que les juro que son la vil onda…


Ya por la tarde estuvimos en el rosario por el novenario de la muerte de mi abuelita, y mi papá se puso triste y chillo como magdalena pero se escondió pa’ que no lo viéramos como buen macho que es, jojojo, pero como dice mi mamá tiene motivos para ponerse así y con mayor razón por qué era su madre, y a mí me tiemblan las patitas y siento cositas en mis panzas y me agarra un sentimiento horrible y casi chillo, porque les juro que nada más pienso en que se me mueran mis viejitos y digo “¡Nooooooooooooooooooooooooooooooooooo!” sí así con muchas O así como película de terror gringa donde matan a la típica güerita sexy así igualito grito…

1 comentario:

  1. Se siente bien gacho. Yo viví hasta los 13 años sólo con mi abuelita y mi mamá. Cuando la enterraron es la fecha más culera que recuerdo.

    As: There Is A Light That Never Goes Out.

    Atte: Juan Ramón Velázquez Mora.

    ResponderEliminar